Cómo corregir el factor de potencia CFE ante el Código de Red 2026
Si tu empresa opera con una instalación conectada en media o alta tensión, es probable que ya hayas escuchado sobre un cambio que está moviendo agendas en plantas industriales de todo el país: a partir del 8 de abril de 2026, el factor de potencia mínimo exigido por CFE subió de 0.95 a 0.97.
Pero el número no es lo único que cambió — y es justo esa parte menos comentada la que está tomando por sorpresa a muchas empresas que creían estar en regla.
En este artículo te explicamos qué cambió exactamente, qué consecuencias trae no corregirlo a tiempo, y cómo comparan las dos vías principales para resolverlo: bancos de capacitores y filtros activos.
Qué cambió realmente en el Código de Red 2026
El Código de Red 2.0 fue publicado en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 2021, pero varias de sus disposiciones más exigentes entran en vigor de forma escalonada. La del factor de potencia es una de las que ya está activa desde abril de 2026.
El cambio tiene dos partes, y la segunda es la que más importa:
1. El valor mínimo sube de 0.95 a 0.97. Esto aplica a centros de carga conectados en Alta Tensión, así como en Media Tensión con una demanda contratada igual o mayor a 1 MW — no a absolutamente todas las instalaciones, pero sí a una buena parte del tejido industrial mexicano. (Fuente: CONUEE, Gobierno de México)
2. El criterio de medición cambió de fondo. Hasta ahora, muchas instalaciones se acostumbraron a que las variaciones temporales del factor de potencia — arranques de motores, cambios de turno, picos de carga — quedaran diluidas en un promedio mensual. Esa lógica ya no aplica. A partir de abril de 2026, el cumplimiento se evalúa en mediciones tomadas cada cinco minutos, y el 0.97 debe sostenerse durante al menos el 95% del tiempo de todo el periodo de facturación. (Fuente: Mundo HVAC&R)
Esta segunda parte es la que cambia el juego. Una instalación que hoy corrige su factor de potencia “en promedio” puede seguir estando, en la práctica, fuera de norma buena parte del tiempo — y eso ya no pasa desapercibido.
Nota sobre la autoridad regulatoria: la vigilancia y sanción del Código de Red, históricamente a cargo de la Comisión Reguladora de Energía (CRE), está en proceso de transición hacia la nueva Comisión Nacional de Energía (CNE). El marco normativo del Código de Red 2.0 se mantiene vigente — solo cambia la institución encargada de aplicarlo. (Fuente: Diario Oficial de la Federación, SENER)
Qué pasa si tu instalación no cumple
Operar por debajo del factor de potencia mínimo ya no es solo un ajuste en la factura de CFE. Las consecuencias, según fuentes técnicas del sector, incluyen:
- Cargos adicionales recurrentes en la factura, mientras la condición no se corrija.
- Riesgo de desconexión en casos de incumplimiento crónico que comprometan la estabilidad del Sistema Eléctrico Nacional.
- Desgaste acelerado de la infraestructura eléctrica. Un factor de potencia bajo sostenido incrementa las corrientes circulantes, genera mayores pérdidas y acelera el envejecimiento de transformadores, motores y cables.
Ninguna de estas consecuencias ocurre de un día para otro — pero todas se acumulan mientras la causa raíz no se atienda.
Por qué corregirlo no siempre es tan simple como parece
La forma más conocida de corregir el factor de potencia es instalar un banco de capacitores. Funciona bien en muchos casos — pero no en todos, y ahí es donde muchas instalaciones se llevan una sorpresa.
Cuando una instalación tiene cargas no lineales — variadores de frecuencia, fuentes conmutadas, rectificadores, UPS — junto con el factor de potencia bajo suele aparecer distorsión armónica. En ese escenario, un banco de capacitores convencional puede generar resonancia: en vez de corregir la condición, la empeora, amplificando armónicos específicos en lugar de eliminarlos.
Esto no es una advertencia teórica. Un estudio técnico documentó cómo, al conectar un banco de capacitores de 50 kVAr en una instalación con distorsión previa, el tercer armónico pasó del 8.7% al 17% respecto a la componente fundamental, y el séptimo armónico saltó del 4.9% al 24%. Es decir: la solución, mal aplicada, puede ser peor que el problema original. (Fuente: Redalyc — Estudio comparativo de estrategias de compensación de armónicos)
Las dos vías para corregir el factor de potencia — comparación
Existen dos tecnologías principales para atender este problema, y cada una responde mejor a un tipo de instalación distinto.
Banco de capacitores
Un banco de capacitores corrige el factor de potencia por desplazamiento — compensa la potencia reactiva de la instalación mediante bancos que se conectan en pasos o etapas, según la demanda. Es una tecnología probada, con décadas de uso industrial, y su costo inicial suele ser menor que el de un filtro activo.
Su limitación aparece en instalaciones con distorsión armónica relevante: sin un diseño cuidadoso (típicamente con reactores de desintonización), puede entrar en resonancia con la red y amplificar los armónicos existentes en vez de resolverlos.
Filtro activo
Un filtro activo corrige el factor de potencia y los armónicos de forma simultánea, mediante corrección electrónica en tiempo real. Analiza continuamente las condiciones de la red e inyecta corrientes de compensación para neutralizar tanto la potencia reactiva como la distorsión armónica presente.
Su ventaja principal frente al criterio de medición actual es la velocidad de respuesta: los filtros activos de última generación responden en cuestión de milisegundos, lo que les permite sostener la corrección de forma continua — exactamente lo que exige el nuevo esquema de medición cada cinco minutos, en lugar de una corrección promedio que se ajusta por etapas. (Fuente: Ampersure)
En Power-All, el Auto Clean Energy Filter (ACEF) es nuestra solución dentro de esta categoría: corrige el factor de potencia a 1.0, filtra hasta el 97% de los armónicos presentes en la red y equilibra la carga entre las tres fases, todo con un tiempo de respuesta de hasta 50 microsegundos. Si quieres profundizar en sus especificaciones técnicas, puedes revisar la ficha técnica completa del ACEF o solicitar una cotización para tu instalación.
Tabla comparativa
| Aspecto | Banco de capacitores | Filtro activo |
|---|---|---|
| Qué corrige | Factor de potencia por desplazamiento | Factor de potencia y armónicos simultáneamente |
| Costo inicial | Menor | Mayor |
| Riesgo de resonancia | Presente en instalaciones con distorsión armónica, si no se diseña con reactores adecuados | Prácticamente nulo — corrección activa sin generar resonancia |
| Velocidad de respuesta | Por pasos o etapas | Tiempo real (milisegundos) |
| Ideal para | Instalaciones con baja distorsión armónica y cargas relativamente estables | Instalaciones con cargas no lineales: variadores de frecuencia, UPS, rectificadores |
| Compatibilidad con medición cada 5 minutos | Limitada, según el diseño | Alta — pensado para corrección sostenida |
¿Y si no es uno u otro?
En instalaciones con demandas grandes de potencia reactiva combinadas con distorsión armónica significativa, una tercera vía gana terreno: los esquemas híbridos, que combinan bancos de capacitores para la compensación de potencia reactiva a frecuencia fundamental, junto con un filtro activo dedicado a los armónicos de mayor frecuencia.
Este enfoque puede reducir el tamaño del filtro activo necesario frente a una instalación independiente, lo cual es especialmente útil en plantas ya construidas con espacio limitado para nuevo equipo. No es la solución más simple, pero en instalaciones de gran escala puede ser la más eficiente en costo y espacio — la proporción exacta de reducción depende del perfil de carga de cada instalación y debe confirmarse con un estudio específico.
Cómo saber cuál solución necesita tu instalación
La respuesta correcta depende de un dato que solo un estudio de calidad de energía puede darte: el nivel de distorsión armónica presente en tu instalación. Con ese dato, la decisión entre banco de capacitores, filtro activo o esquema híbrido deja de ser una apuesta y se vuelve una decisión técnica basada en evidencia.
Si tu instalación tiene variadores de frecuencia, UPS, o cualquier equipo con electrónica de potencia, es una señal de que vale la pena revisar tu perfil armónico antes de decidir. En Power-All podemos ayudarte a evaluar tu caso y determinar si el ACEF es la solución adecuada para cumplir con el nuevo criterio del Código de Red.
Preguntas Frecuentes
¿Desde cuándo aplica el nuevo factor de potencia mínimo de CFE?
Desde el 8 de abril de 2026, para centros de carga en Alta Tensión y en Media Tensión con demanda contratada igual o mayor a 1 MW.
¿Solo cambió el valor mínimo del factor de potencia?
No. Además de subir a 0.97, el criterio de medición cambió de un promedio mensual a un sostenimiento del 95% del tiempo, medido en intervalos de cinco minutos.
¿Un banco de capacitores sigue siendo una opción válida?
Sí, en instalaciones con baja distorsión armónica. En instalaciones con cargas no lineales, requiere un diseño cuidadoso para evitar resonancia, o puede no ser la solución más adecuada.
¿Cómo sé si mi instalación necesita un filtro activo?
La forma más confiable es un estudio de calidad de energía que mida tu nivel de distorsión armónica actual y tu comportamiento de factor de potencia en intervalos de cinco minutos.

